De voluntario a promotor del cambio
Felix Popescu junto con BUNDjugend NRW organiza talleres para referentes sobre la temática del desplazamiento forzado (refugiados).
Felix Popescu junto con BUNDjugend NRW organiza talleres para referentes sobre la temática del desplazamiento forzado (refugiados).
Felix Popescu fue uno de los primeros voluntarios weltwärts que partieron a otro lugar del mundo en el año 2008. En Kerala, India, colaboró y trabajó a través de la organización de envío de personas voluntarias de las Franciscanas de Salzkotten. Diez años después, él y BUNDjugend NRW recibieron el Premio Fairwandler por su proyecto “Formación integral sobre migración forzada”. ¿Existen conexiones?
Fuera de la burbuja
“El trabajo y la vida cotidiana en Kerala me despertaron y marcaron de muchas maneras”, dice Felix. “Fue esencial para mí experimentar de cerca los verdaderos problemas del mundo y darme cuenta de lo privilegiada y protegida que es la vida en Alemania.” Durante su voluntariado, vivió y trabajó en una institución para jóvenes con discapacidad física.
“Ese año aprendí muchísimo sobre la gravedad de los problemas mundiales, las injusticias, las personas y por sobre todo, sobre mí mismo. El voluntariado fue una oportunidad enorme para obtener experiencias importantes y crecer como persona.”
La vida después: el deseo de contribuir a una mayor justicia global
Muchas personas que regresan de su voluntariado en países del sur global comentan que experimentaron cambios profundos. También ocurrió con Felix:
“Mi vida se transformó completamente después del voluntariado: mi dieta se volvió vegana, me volví más ecológico, justo y comencé a preferir y consumir productos de origen local. Me volví políticamente activo, lo cuestioné todo, trabajé en una tienda de comercio justo (weltladen), organicé recorridos urbanos de consumo crítico y responsable, y participé en iniciativas antirracistas al ir reconociendo los problemas y desigualdades que también existían en Alemania.”
Durante su servicio voluntario, Félix ya había tomado la decisión de seguir comprometiéndose y trabajando en Alemania, gracias a largas conversaciones con sus amistades indias y a través del trabajo con una ONG local. “Estaba convencido de que en Alemania, tanto las estructuras como las mentalidades debían cambiar para poder reducir los problemas del mundo.”
De la idea al proyecto
De esta manera empezó a organizar jornadas escolares sobre consumo responsable, asilo y clima. Pero pronto sintió que no era suficiente hablar de la migración forzada sin haberla vivido. Por eso organizó eventos en los que personas refugiadas conversaban directamente con estudiantes. Investigando en internet, se dio cuenta de que había muy pocos ponentes cualificados con experiencia en este tema. Así nació la idea de la formación de referentes sobre el refugio.