PFIF: Construir el futuro de weltwärts desde la participación
Los cambios que Sara quiere impulsar en los próximos dos años.
En marzo fuiste elegida para formar parte de la PFIF. ¿Cómo te sentiste cuando supiste el resultado? ¿Qué te motivó a postularte?
Me enteré de la convocatoria a través del boletín, aunque ya había escuchado hablar de la PFIF antes. La verdad es que me sorprendió haber sido elegida, pero sobre todo me dio muchísima alegría.
Decidí postularme porque mi experiencia con weltwärts me dejó mucho agradecimiento, pero también varias reflexiones críticas. Sentí que quería transformar todo eso en algo útil y aportar a que el programa siga mejorando. Además, me motivaba aprender cosas nuevas y trabajar junto a otras personas comprometidas.
¿Cuáles serán tus tareas dentro de la PFIF? ¿Y cuáles son las de Hermann y Maxie?
La PFIF representa políticamente a las y los voluntarios de weltwärts. Nuestro trabajo consiste en llevar sus perspectivas a los espacios donde se sigue desarrollando el programa y visibilizar los temas que les preocupan.
Actualmente estamos trabajando, por ejemplo, en temas relacionados con la salud mental durante y después del voluntariado, así como en fortalecer la equidad entre los programas Sur-Norte y Norte-Sur. También elaboramos documentos de posición y preparamos aportes para el Comité Directivo del programa.
Gran parte del trabajo la hacemos en conjunto. Como recién me incorporé a la PFIF, todavía estoy familiarizándome con los distintos temas. Entre otras cosas, me encargo del correo compartido y participo en diferentes reuniones. Hermann y Maxie llevan más tiempo en el equipo y aportan toda su experiencia a los proyectos que ya están en marcha.
¿Las personas voluntarias que no fueron elegidas también pueden involucrarse?
¡Claro que sí! Siempre nos alegra sumar gente nueva. Para eso recomendaría acercarse a grenzenlos e.V., una organización con la que trabajamos muy de cerca.
Está formada por exvoluntarias y exvoluntarios de weltwärts, además de otras personas que participan de forma voluntaria. Muchas llegan a través de la conferencia und-jetzt. Además de poder involucrarse, también es un espacio muy bonito para conocer gente, intercambiar experiencias y sentirse parte de una comunidad. Eso fue justamente lo que viví en la asamblea de mayo.
En el último Community Weekend en Springe facilitaste un taller sobre participación política. ¿Qué te llevaste de ese intercambio? ¿Y cómo influye en tu trabajo dentro de la PFIF?
Fue muy enriquecedor conversar con personas voluntarias de distintas generaciones y también entre quienes participaron en los programas Norte-Sur y Sur-Norte.
Uno de los temas que apareció con más fuerza fue la necesidad de contar con mayor transparencia, por ejemplo en las descripciones de los puestos o en algunas decisiones organizativas. También surgieron propuestas para fortalecer las redes entre personas voluntarias —especialmente las del programa Sur-Norte—, mejorar los procesos de selección de las organizaciones y los contextos de alojamiento, entre muchos otros temas. En el fondo, todas estas propuestas apuntan a construir un programa weltwärts más justo y con mejores condiciones para quienes participan.
Lo más valioso fue comprobar que muchas experiencias que parecían individuales en realidad son compartidas por muchas personas. Cuando se ponen en común, aparecen nuevas ideas y también mucho apoyo mutuo.
Para mí, la participación política significa justamente eso: escuchar esas experiencias, identificar las prioridades compartidas y llevarlas a los espacios donde se toman decisiones sobre el futuro de weltwärts.
Todo este intercambio es muy importante para nuestro trabajo en la PFIF. Nos ayuda a definir prioridades, respaldarlas con ejemplos concretos y defender mejoras reales para el programa. Además, el taller me confirmó que sí es posible generar cambios cuando las voces de las personas voluntarias son escuchadas y tomadas en serio. Percibo que existe disposición para ello; nuestro reto es mantener estos temas presentes a largo plazo.
Fuiste elegida por dos años. Cuando termine tu mandato, ¿qué tendría que haber pasado para que digas: "Valió la pena"?
Los temas que surgieron durante el taller también son los que más me importan personalmente. Cuáles lograremos impulsar dependerá, por supuesto, de su urgencia y de lo que sea posible implementar.
Entre mis prioridades están lograr mayor transparencia, fortalecer las redes entre personas voluntarias y mejorar los procesos de selección de organizaciones anfitrionas y familias de acogida.
Al mismo tiempo, los debates actuales sobre los recortes presupuestarios plantean nuevos desafíos. Espero que podamos encontrar formas constructivas de afrontarlos sin perder de vista lo más importante: mantener la calidad del programa weltwärts.
También me gustaría dejar una buena base para quienes integren la PFIF en el futuro. Muchos de estos procesos llevan más de dos años, por eso quiero contribuir a mejorar nuestra documentación y la forma en que organizamos el conocimiento. Así será más fácil que las próximas personas representantes puedan continuar el trabajo sin empezar desde cero.